
Querido Lukas:
Después de tantos meses esperándote, imaginándote y soñando con conocerte, finalmente llegó el día más importante de nuestras vidas.
El día que llegaste al mundo.
Aquella mañana estaba llena de emociones. Sentía nervios, miedo, ansiedad y una felicidad tan grande que no cabía dentro de mí. Sabía que estaba a punto de conocerte, pero no imaginaba cuánto cambiaría mi vida después de ese momento.
Durante nueve meses soñé con tu carita. Me pregunté miles de veces cómo serían tus ojos, tu sonrisa, tus manos pequeñas y tu forma de mirarnos.
Y entonces llegó el momento.
Tú naciste.
Y contigo también nacimos nosotros como padres.
Ese día no solamente nació un bebé.
Nació una mamá.
Y también nació un papá.
Mientras yo estaba en el hospital preparándome para traerte al mundo, tu papá vivía una batalla silenciosa llena de preocupación. Pasó horas y horas esperando noticias sobre nosotros.
No lo dejaron subir para estar conmigo.
No lo dejaron acompañarme cuando más quería hacerlo.
No lo dejaron cargarte cuando llegaste al mundo.
Y aunque muchas personas no lo vieron, para él también fue uno de los días más difíciles de su vida.
Pasó una noche entera y parte de la madrugada durmiendo en el piso del hospital, sin comodidad alguna, preocupado por nosotros y esperando cualquier noticia que le dijera que todo estaba bien.
Las horas parecían eternas.
La preocupación era tan grande que el estrés terminó afectándolo físicamente. Incluso comenzó a perder cabello por toda la tensión acumulada durante aquellos días.
Tu papá quería estar cerca de ti.
Quería abrazarte.
Quería verte.
Quería acompañarme.
Pero tuvo que conformarse con esperar.
Y esperar, a veces, puede ser una de las cosas más difíciles del mundo.
Por mi parte, tampoco pude vivir aquel día como lo había imaginado.
Después de tu nacimiento no pude pasar nuestra primera noche juntos. Mientras tú estabas en una habitación, yo permanecía en otra recuperándome y recibiendo medicamentos.
Aquella noche lloré.
Lloré porque quería abrazarte.
Lloré porque quería sentir tu calor.
Lloré porque tenía miedo de perderme tus primeras horas de vida.
Y mientras yo pensaba en ti desde mi habitación, tu papá seguía pensando en nosotros desde algún rincón del hospital.
Los dos estábamos separados.
Pero los dos pensábamos exactamente en la misma persona.
En ti.
No sabíamos todavía que muy pronto llenarías nuestras vidas de risas, juguetes por toda la casa, canciones infantiles y aventuras interminables.
Solo sabíamos una cosa:
Te amábamos.
Te amábamos antes de verte.
Te amábamos antes de abrazarte.
Te amábamos incluso antes de escuchar tu primera palabra.
Y cuando por fin pudimos tenerte cerca, comprendimos que toda aquella espera había valido la pena.
Porque en el instante en que te conocimos, nuestro mundo cambió para siempre.
Desde aquel día ya no existía solamente un "yo" o un "nosotros".
Desde aquel día existía una familia.
Tú, tu papá y yo.
Con todo mi amor,
Mamá.

👣🤍👣🤍👣🤍👣🤍👣🤍👣🤍👣🤍👣🤍👣
Quiero tomarme un momento para agradecer de corazón a todas las personas que siempre pasan por mis publicaciones en Hive. Gracias por cada voto, cada comentario y cada palabra bonita que me dejan. Aunque muchas veces no tenga el tiempo o la conexión suficiente para responder como quisiera, sepan que leo todo y valoro muchísimo el cariño y el apoyo que me brindan.
También quiero disculparme por las veces en que desaparezco o no publico con frecuencia. La situación con la conexión aquí en Cuba muchas veces hace todo más complicado, y en ocasiones simplemente no logro mantener la constancia que quisiera. Aun así, siempre trato de regresar y compartir contenido sincero, interesante y hecho desde el corazón.
Hive se ha convertido en un espacio muy especial para mí. Un lugar donde puedo expresarme, compartir mis vivencias y sentirme acompañada por personas increíbles de diferentes partes del mundo.
Quiero agradecer especialmente a mi esposo,@valderalazaro , por estar siempre a mi lado, apoyándome incluso en los días más difíciles. Gracias por impulsarme a seguir creando y nunca dejarme rendirme.
También quiero agradecer a mi querida mamá canadiense,@cathyarrow , por tanto cariño, apoyo y amor hacia nuestra familia. Y a su esposo, @bradleyarrow, quien ha sido como un ángel de la guarda para nosotros. Nunca voy a olvidar todo lo que han hecho y siguen haciendo por mí, por mi esposo y por nuestro hijo.
Y seguir pidiendo el apoyo al blog de mi mamá @milagroscmiranda
Y por supuesto, muchísimas gracias a toda la comunidad de BBH y por hacerme sentir bienvenida, apoyada y motivada a seguir creciendo dentro de esta hermosa plataforma.
Gracias por acompañarme en este camino, por leerme y por estar aquí 💛
