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◈ Holos&Lotus

Carta abierta I: Cuando el retablo cae

Carta abierta I: Cuando el retablo cae

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Hay versos que no necesitan gritar para mostrar una herida. A veces basta una metáfora, una imagen antigua, una pregunta lanzada al vacío para recordarnos que detrás de cada caída hay una historia, un pasado y un camino recorrido.

"El pobre miseria embiste,
el testaferro al habano..."

Estas palabras nos llevan a un escenario donde aparecen la burla, la injusticia y el desencanto. Un mundo donde algunos ascienden mientras otros quedan apartados, donde los antiguos compañeros de lucha terminan mirando desde lejos cómo cambian los tiempos.

Pero la carta no es solamente una acusación. También es memoria.

Porque detrás de cada reproche existe un recuerdo:

"Aquellos tiempos, ¿recuerdas
la validez del asombro,
cavando hombro con hombro
y los arriendos entre cuerdas?"

Hay una nostalgia por aquellos días donde el esfuerzo compartido tenía otro valor, donde las manos unidas podían construir algo más grande que cualquier ambición individual.

La pregunta más dura llega al final:

"¿A quién culpar cuando el retablo ha caído?"

Quizás esa sea una de las preguntas más humanas que existen. Cuando los sueños se derrumban, cuando las promesas se convierten en polvo, buscamos responsables, buscamos explicaciones. Pero a veces la respuesta no está en un solo nombre, sino en el paso del tiempo, en las decisiones tomadas y en los silencios permitidos.

Este poema nos habla de la pérdida, pero también de la dignidad de quien recuerda. Porque aunque el retablo caiga, aunque cambien los escenarios y algunos rostros desaparezcan, queda la memoria de lo vivido.

Y quizás esa sea la última resistencia del ser humano: poder mirar atrás sin olvidar quién fue cuando todavía creía.
A veces la vida parece escrita sobre un papel antiguo, de esos que el tiempo va manchando poco a poco. Las palabras permanecen, aunque las manos que las escribieron cambien, aunque los nombres desaparezcan y aunque los caminos que un día fueron compartidos terminen separados por la distancia.

Hay algo profundamente humano en mirar hacia atrás y preguntarse qué pasó. Recordar aquellos momentos donde todo parecía posible, donde el esfuerzo tenía sentido y donde cada sacrificio encontraba una razón para continuar. Pero el tiempo tiene una manera extraña de transformar las cosas: lo que ayer parecía firme, mañana puede convertirse en una sombra.

La caída de un retablo no significa solamente la pérdida de una estructura. Muchas veces representa la caída de una ilusión, de una promesa, de una imagen que construimos sobre personas, lugares o ideales. Y cuando eso ocurre, queda ese silencio incómodo donde buscamos respuestas.

Nos preguntamos si fue culpa de alguien, si pudimos hacer algo diferente, si debimos mirar antes las señales que estaban frente a nosotros. Pero la historia humana está llena de esos momentos donde nadie tiene una respuesta completa. Somos testigos y protagonistas de nuestros propios cambios.

Quizás la verdadera tragedia no sea caer, sino olvidar quiénes fuimos antes de la caída. Porque mientras exista memoria, todavía queda una parte de aquello que construimos. Las experiencias vividas, las manos que alguna vez trabajaron juntas y las voces que compartieron sueños no desaparecen completamente.

Hay personas que llegan a nuestras vidas como compañeros de camino. Algunas permanecen hasta el final, otras solamente nos acompañan durante una parte del viaje. Pero todas dejan una marca. Algunas enseñan lo que debemos conservar; otras, lo que debemos dejar atrás.

"Carta abierta" no es solamente una reclamación al pasado. Es también una conversación con el presente. Es mirar las heridas sin permitir que nos definan por completo. Es reconocer que incluso entre el barro y la incertidumbre puede existir una semilla esperando una nueva oportunidad.

Porque al final, cuando todo parece perdido, cuando el ruido desaparece y solamente queda el eco de lo vivido, todavía tenemos algo que nadie puede quitarnos: nuestra capacidad de recordar, aprender y volver a levantarnos.

Tal vez el verdadero triunfo no está en evitar todas las caídas, sino en conservar la dignidad después de ellas.

Y quizás ahí, justo en ese instante donde parece que todo terminó, comienza otra carta, otra historia, otro camino.

✍️ Un homenaje a la poesía que convierte las heridas de la historia en palabras.
Gracias a mí hija @diazktty por la familia tan grande que me dió

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