
Los perfumes agradables nos hacen acercarnos, los desagradables hacen lo contrario, respingamos la nariz y la tapamos con la mano ante el impacto de un olor desagradable. Hay olores muy desagradables pero las amas de casa tenemos un gran olfato para localizar esa ropa de adolescente escondida para no lavarla o cuando ya es hora de sacar la basura de la cocina.
En una ocasión se me quedo un envase o pote de Toddy, era de metal y estaba sobre la cocina que estaba prendida. Aquel envase se quemo y el olor era tan desagradable que no pude volver a tomar Toddy en varios meses, el olor me regresaba una y otra vez. El chocolate quemado no es muy agradable.
Nos gusta hablar más de los olores que nos agradan. Como el olor del talco de bebé, las flores como el jazmín o mi café de cada mañana. Hay olores que simplemente recordarlos llegan a nuestros sentidos, pero los agradables, los que no son agradables no los logras recordar con facilidad ¿porque será? es un mal recuerdo.
Aquí voy con mi taza de café que es mi mejor olor en las mañanas, para olvidar los recuerdos de los no agradables mientras escribo estas letras.
Este texto corresponde a mi participación en el reto diario del amigo @latino.romano y @mariannewest
ENGLISH VERSION
Pleasant perfumes draw us closer, while unpleasant ones do the opposite; we wrinkle our noses and cover them with our hands at the shock of a disagreeable smell. There are some truly awful smells, but housewives have a keen sense of smell for locating those hidden teenage clothes that never need washing, or for when it's time to take out the kitchen trash.
Once, I left a metal container of Toddy on the lit stove. It burned, and the smell was so unpleasant that I couldn't drink Toddy for several months; the smell kept coming back to me. Burnt chocolate isn't very pleasant.
We tend to talk more about the smells we enjoy, like the scent of baby powder, flowers like jasmine, or my morning coffee. There are smells that simply recalling them brings them to our senses, but pleasant ones. The unpleasant ones aren't easy to remember. Why is that? They're bad memories.
Here I go with my cup of coffee, which is my favorite smell in the mornings, to forget the unpleasant memories while I write these words.
This text corresponds to my participation in the daily challenge of my friend @latino.romano and @mariannewest
Traducido con google (versión gratuita)
Photos with source identified
Translated with google (free version)


