


Disfruto los espacios que visita mi hija, es una forma de estar allí a su lado en estas circunstancias por la que pasamos los venezolanos. Nosotros no escogimos que nuestros hijos se fueran del país, ellos lo hicieron por diferentes causas políticas, económicas y por disfrutar otra vida.
Yo me siento bien porque aporte a España dos profesionales que hacen crecer los buenos datos de la economía, además de primos y sobrinos, todos muy trabajadores.
Este volver al país donde salieron sus abuelos, lo podemos ver como regresar a unos nietos muy preparados, un capital humano invaluable.

Yo no tome las fotos; es verdad, solo puedo disfrutar y contar la emoción que me da el poder disfrutarlo a través de las imágenes que me envía mi hija. Ella lo hace con mucho cariño para que yo pueda mirar las celebraciones en Madrid (Leganés) del día de Reyes. Siempre agradecer a la vida los hijos que la vida me dio, que tratan de hacer feliz a su madre en cada ocasión.


Los detalles hermosos y coloridos, la emoción de los niños cuando le lanzan caramelos a los que esperan atrapar algo. Para nosotros en Venezuela los regalos son recibidos el 24 de diciembre en la noche los trae el niño Jesús. En España los regalos los traen los Reyes Magos y si te portas mal recibes una bolsita con carbón.






No se si puede haber mejores formas de disfrutar sentadita en casa y sin caminar o estar parada muchas horas esperando el desfile de los Reyes Magos. Disfrutar de cada espectáculo y compartirlo desde la distancia nos conecta con nuestros orígenes ancestrales, los padres, los abuelos y más arriba.


