
"No siempre podemos elegir a las personas que encontraremos en nuestro camino, pero sí podemos elegir la clase de persona que seremos al encontrarlas."
Esta mañana, mientras me dirigía a mi trabajo, volvió a mi mente una reflexión que me acompaña con frecuencia. A lo largo de la vida todos nos encontramos con personas leales, honestas y transparentes, pero también con otras que nos decepcionan con sus actitudes, sus palabras o sus acciones.
Trabajo en el sector de la justicia, un entorno donde diariamente interactúo con muchas personas diferentes. Como en cualquier otro lugar, existen compañeros que inspiran confianza y respeto, pero también hay quienes actúan de manera poco sincera, generando decepciones que pueden afectar nuestro ánimo si se lo permitimos.
Durante mucho tiempo pensé que la mejor forma de lidiar con las personas desleales era alejándome de ellas. Sin embargo, la experiencia me ha enseñado que eso no siempre es posible. Hay personas con las que debemos convivir, colaborar o simplemente compartir espacios, aunque no coincidan con nuestros valores.
Con los años he comprendido algo importante: el verdadero desafío no es cambiar a quienes actúan de forma incorrecta. El verdadero desafío es no permitir que su comportamiento cambie nuestra esencia.
Cuando alguien nos trata con deslealtad, es fácil caer en la tentación de responder de la misma manera. Es fácil desconfiar de todos, endurecer el corazón o perder la fe en las personas. Pero actuar así sería permitir que las acciones ajenas definan quiénes somos.
La integridad consiste precisamente en mantener nuestros principios cuando resulta más difícil hacerlo. En seguir siendo respetuosos cuando otros no lo son. En conservar la honestidad cuando algunos eligen el engaño. En actuar con dignidad incluso cuando sentimos que no la hemos recibido.
Las personas desleales pueden convertirse, sin quererlo, en una prueba para nuestro carácter. Nos enseñan a valorar aún más a quienes sí son sinceros y nos recuerdan la importancia de permanecer fieles a nuestros propios valores.
Al final del día, cada persona debe rendir cuentas ante su conciencia. Yo prefiero regresar a casa con la tranquilidad de saber que he actuado de acuerdo con mis principios, sin importar cómo hayan actuado los demás.
Porque la verdadera victoria no consiste en cambiar a las personas desleales, sino en no dejar que la deslealtad nos cambie a nosotros.
Gracias por leerme. 🌷
Para terminar el post , quiero agradecer a mi hija @diazktty , a su esposo @valderalazaro por ser tan especiales para mí y por darme a mi pequeño Lukas,
También agradezco a @cathyarrow por formar parte de mi familia y por querer tanto a mis hijos y a mi nieto Lukas, gracias por acogerlo como tuyos lol ,no puedo dejar de mencionar a @bradleyarrow su esposo , ese mentor que nos ha enseñado este camino de hive , y las criptos , no olviden de apoyar a su comunidad BBH 🥰🥰🥰
