Yo estoy agradecido, hasta cierto punto, con la vida que me ha tocado. No ha sido perfecta, pero me ha dado cosas: conocimientos, momentos, lugares… y experiencias que se quedan pegadas sin hacer ruido.
Una de esas fue el cine club de stop motion en el técnico medio. Era después de clases, casi como un escape. Ahí aprendí cómo funciona todo: cada cuadro, la luz, el movimiento mínimo que hace que algo cobre vida. Era paciente, casi obsesivo… y hermoso.
Desde entonces, eso se me quedó dentro. Como una espina.
Me gustaría algún día sentarme y crear algo mío. No sé exactamente qué historia, no sé cómo empezaría, pero sí sé que quiero hacerlo bien. Darle tiempo. Cuidarlo. Que no sea algo apurado entre el cansancio y la rutina.
A veces no tengo ese tiempo. La vida no siempre lo deja fácil. Pero la idea sigue ahí, quieta, esperando.
Me pasa mucho cuando veo trabajos como los de Tim Burton. No solo las películas, sino cuando enseñan el detrás de cámara… cada escena movida milímetro a milímetro, horas para segundos. Es una locura. Y al mismo tiempo, es admirable.
Son 24 cuadros por segundo. 24 decisiones. 24 pequeños actos de paciencia.
Y yo quiero eso.
Quiero algún día sentarme frente a algo que no se mueve… y �hacerlo vivir.

Yo en casa blog les voy a traer un pedacito de mi espero les esté gustando ❤️❤️❤️
Gracias a mí esposa @diazktty por ser parte de mi presente y mi futuro
A los amigos como @cathyarrow y @bradleyarrow que llegaron a nuestras vidas
Gracias a su apoyo ❤️
Que Dios les bendiga 🙏
