No recuerdo qué ropa llevabas, ni qué palabras dijiste aquel día, pero sí recuerdo tus ojos...

Porque cuando los miré por primera vez, algo dentro de mí se detuvo como si el tiempo hubiera reconocido una historia que mi alma ya conocía.
No eran unos ojos cualquiera. Eran dos ventanas abiertas a un corazón que había soportado demasiado. En ellos vi tristeza, silencios guardados durante años, heridas que nadie había querido curar y una vulnerabilidad tan pura que despertó en mí el deseo de abrazarte para siempre.

Había una melancolía dulce en tu mirada, como la de quien había pasado mucho tiempo buscando amor sin encontrar un hogar. Y sin saber por qué, sentí que te conocía. Como si en alguna otra vida hubiéramos caminado de la mano, como si nuestras almas se hubieran prometido volver a encontrarse.
Tus ojos me contaron historias que tus labios aún no habían pronunciado. Y mientras todos veían un hombre, yo veía un universo entero escondido detrás de aquellas pupilas profundas.

Desde entonces, cada vez que me miras, sigo encontrando en ellos la misma magia, la misma ternura, la misma verdad que me enamoró aquel primer día.
Y cuando nuestro hijo llegó al mundo, la vida me regaló el milagro más hermoso: volver a encontrar esos ojos.
Porque nuestro pequeño heredó tu mirada, esa que un día me robó el corazón, esa que aún hoy sigue siendo mi lugar favorito, y que ahora brilla dos veces en mi vida: en el hombre que amo y en el hijo que juntos creamos.

Quiero tomarme un momento para agradecer de corazón a todas las personas que siempre pasan por mis publicaciones en Hive. Gracias por cada voto, cada comentario y cada palabra bonita que me dejan. Aunque muchas veces no tenga el tiempo o la conexión suficiente para responder como quisiera, sepan que leo todo y valoro muchísimo el cariño y el apoyo que me brindan.
También quiero disculparme por las veces en que desaparezco o no publico con frecuencia. La situación con la conexión aquí en Cuba muchas veces hace todo más complicado, y en ocasiones simplemente no logro mantener la constancia que quisiera. Aun así, siempre trato de regresar y compartir contenido sincero, interesante y hecho desde el corazón.
Hive se ha convertido en un espacio muy especial para mí. Un lugar donde puedo expresarme, compartir mis vivencias y sentirme acompañada por personas increíbles de diferentes partes del mundo.
Quiero agradecer especialmente a mi esposo, @valderalazaro, por estar siempre a mi lado, apoyándome incluso en los días más difíciles. Gracias por impulsarme a seguir creando y nunca dejarme rendirme.
También quiero agradecer a mi querida mamá canadiense, @catthyarrow, por tanto cariño, apoyo y amor hacia nuestra familia. Y a su esposo, @bradleyarrow, quien ha sido como un ángel de la guarda para nosotros. Nunca voy a olvidar todo lo que han hecho y siguen haciendo por mí, por mi esposo y por nuestro hijo.
Y por supuesto, muchísimas gracias a toda la comunidad de BBH por hacerme sentir bienvenida, apoyada y motivada a seguir creciendo dentro de esta hermosa plataforma.
Gracias por acompañarme en este camino, por leerme y por estar aquí 💛
