
Como soy un tipo tocado, o con un defecto de fábrica, relacionarme con los demás no es mi mayor virtud. Estoy aquí gracias a la invitación de la maravillosa @popurri.
Desde niño, tener amigos o estar en grupos fue una tortura. No sirvo para eso. Disfruto la soledad, sumergirme en mis pensamientos, mis complicaciones, mis sueños. Recuerdo que mis hermanos menores se quejaban de que no jugaba con ellos, y los maestros siempre les decían a mis padres que yo no me animaba en los grupos para tareas escolares o iniciativas.
Todo esto llevó a que me etiquetaran como introvertido. Así fue durante mucho tiempo, la mitad de mi vida.
Hasta que llegó el término Asperger y la ciencia avanzó mucho más con respecto al autismo.
Soy un amante de las películas. Me las devoro en el cine (cuando no hay muchas personas), en la TV o en algún dispositivo electrónico. Además, me atrae todo aquello que tenga que ver con la tecnología, pero donde no tenga que relacionarme con otros, al menos mientras lo trabajo o lo disfruto.
Recuerdo que tenía una linda suegra que se ponía fea cuando me veía viendo alguna película. Al ver mis películas, me integro a la trama, vivo con los personajes y, en ese momento, soy parte del elenco. Pero esa suegrita mía no sé cómo lo hacía: se le ocurría hablarme justo cuando yo estaba en el film. Eso lo odiaba.
Sí, ya sé que el tema es lo que me gusta de las personas, no al revés. Solo hago la mención de lo que no me gusta para llegar al punto.
Así como mi suegrita linda me echaba a perder mis ratos, se presentaban otras personas en distintos momentos de mi vida. Esos momentos eran, o son, cuando me concentro en la solución de un problema, cuando debo entregar un proyecto o cuando sencillamente estoy disfrutando de mi soledad.
Odio que la gente sea metida, que dé opiniones cuando nadie se las pide y que se meta en lo que no le incumbe.
Entonces, teniendo en cuenta lo que no me gusta de las personas, puedo decir que, aun cuando tengo algo echado a perder en mi coco (según algunos), sí hay cosas que valoro de las pocas personas con las que interactúo o me relaciono, incluso de aquellas que no sé de dónde salen.
Nada mejor, como menciona el texto de la iniciativa, que, al llegar a un ascensor, transporte público o salón, dar los buenos días, tardes o noches.
Y son muchos los que no lo hacen. En esos momentos pienso que es posible que la persona sea introvertida o temerosa, pero jamás lo excusaría diciendo que tiene los cables cambiados como yo, porque yo, que no disfruto relacionarme con los demás, puedo saludar amablemente cuando llego a algún lugar. Eso sucede porque tuve una buena educación, y eso está por encima de cualquier condición.
Lo mejor que me ha pasado es que llegaran a mi vida las redes sociales. El mundo virtual, para mí, es fascinante. No lo voy a negar: hay mucha mentira, gente mala y engaño, pero he tenido la dicha de conocer personas maravillosas. Incluso he tenido novias y una esposa. Sí, una esposa salió de una red social.
Con la mayoría de las personas que he conocido en las RR. SS. he tenido buenas experiencias. No preguntan de más, no se meten en lo que no les importa o, si lo hacen, es porque yo les he abierto la puerta.
En Hive, como red social que también es, me he encontrado con gente que quiero mucho. Varias de esas personas han pasado a mi entorno presencial, siendo un verdadero tesoro en mi vida.
Lo que valoro en una persona es la discreción, la solidaridad y el saber escuchar sin dar opinión si no se le solicita. Eso es lo que realmente aprecio.
No creas, es difícil ser yo, pero lo disfruto. Soy feliz.
© 2021-2026 Germán Andrade G. Todos los derechos reservados.
Mi invitación cordial para esas maravillosas personas con las que me he tropezado en Hive:
@cautiva-30, @vezo, @sacra97, @felixmarranz
El contenido original fue escrito para:
Échame el Cuento/ Cosas que me gustan de las personas por @brujita18.
Todas las imágenes fueron editadas en CANVA.
Hago constar que he utilizado la herramienta de revisión gramatical Grammarly.
Desde mi laptop, 27 de abril de 2026.


