Me alegra mucho tu reflexión sobre el bienestar, con especial énfasis en el autocuidado. Mi esposa tiene diabetes, lo que me hace reflexionar sobre tu publicación y mi caso. Dejé de hacer ejercicio y los alimentos azucarados me tientan. Tomar la decisión de dejar de consumir esta sustancia azucarada es vital, y cuidar al máximo la salud de mi esposa es invaluable. El autocuidado nace de adentro, y luego es importante poder cuidar y servir a los demás con mayor consciencia.
Que Dios bendiga tu vida y tu familia.