Una vez, una señora que iba caminando sola se sonrió ante nostras (íbamos 6 compañeras de trabajo a comprar el almuerzo), nos dijo -"no voy sola, voy con Dios"- desde ese día analice y comprendi que no necesitaba ir acompañada para hacer lo que gustaba y comencé a disfrutar de mi propia compañía.
You are viewing a single comment's thread from: