
Zero Hour: Manhattan
In this session, I have focused my entire administration on the development of the Manhattan Project and the nuclear race within the city of Caracas. Although this wonder would essentially take 15 turns for the city to complete under normal circumstances, time is a luxury I cannot afford. To ensure our survival against the technological advancement of the Dahomeans, I need to accelerate this process to a maximum of 7 turns. This requires a total mobilization of our national resources and a shift in the industrial priorities of our main urban centers.

To achieve this, I have ordered every city in the nation to switch their production to "Coinage" immediately after finishing their current buildings. This effectively increases tax collection and gold reserves, providing the financial liquidity needed to sustain a war footing. However, the most critical part of the plan involves the production of Freight units (convoyes). While these units are primarily used to establish trade routes that boost taxes and luxuries, they possess a mechanical utility that is vital for our current objective: the ability to transfer production points directly to another city.

I have assigned the production of these Freight units to the cities of Maracaibo, Micomeseng, and Ciudad Bolívar. Once these convoys are completed, they are sent directly to Caracas to be "sacrificed" into the Manhattan Project. By transferring their production points, I can successfully fast-track the wonder's completion. This logistical maneuver is the only way to bypass the natural industrial limits of a single city and transform the entire Republic into a single, unified assembly line for our nuclear deterrent.

If everything goes according to plan, we will soon position ourselves at the forefront of the global arms race. The strategic landscape is changing; conventional warfare is no longer the final answer. By securing weapons of mass destruction before our rivals can complete their space program, I will be in a position to win the game by exterminating the enemy threat before they can leave the planet. Total mobilization is the price of security, and Caracas is about to become the epicenter of a new era of power.

En esta oportunidad, he enfocado toda mi administración en el desarrollo del Proyecto Manhattan y la carrera nuclear en la ciudad de Caracas. Aunque es una maravilla que, en esencia, le tomaría 15 turnos completar a la ciudad bajo circunstancias normales, el tiempo es un lujo que no estoy dispuesto a permitirme. Para asegurar nuestra supervivencia ante el avance tecnológico de los dahomeyanos, necesito acelerar ese proceso a un máximo de 7 turnos. Esto requiere una movilización total de nuestros recursos nacionales y un cambio en las prioridades industriales de nuestros principales centros urbanos.

Para lograrlo, he ordenado a cada ciudad de la nación que pase su producción a "Coinage" (Acuñación) inmediatamente después de terminar sus edificios actuales. Esto aumenta efectivamente la recaudación de impuestos y las reservas de oro, proporcionando la liquidez financiera necesaria para sostener un estado de guerra. Sin embargo, la parte más crítica del plan involucra la producción de unidades de convoyes (freight). Si bien estas unidades se usan principalmente para establecer rutas comerciales que aumentan impuestos y lujos, poseen una utilidad mecánica vital para nuestro objetivo actual: la capacidad de transferir puntos de producción directamente a otra ciudad.

He asignado la producción de estas unidades de convoy a las ciudades de Maracaibo, Micomeseng y Ciudad Bolívar. Una vez terminados, estos convoyes son enviados directamente a Caracas para ser integrados en el Proyecto Manhattan. Al transferir sus puntos de producción, puedo adelantar exitosamente la finalización de la maravilla. Esta maniobra logística es la única forma de superar los límites industriales naturales de una sola ciudad y transformar a toda la República en una sola línea de ensambaje unificada para nuestro disuasivo nuclear.
Si todo sale según lo previsto, pronto nos posicionaremos al frente de la carrera armamentista global. El panorama estratégico está cambiando; la guerra convencional ya no es la respuesta final. Al asegurar armas de destrucción masiva antes de que nuestros rivales puedan completar su programa espacial, estaré en posición de ganar la partida exterminando la amenaza enemiga antes de que logren salir del planeta. La movilización total es el precio de la seguridad, y Caracas está a punto de convertirse en el epicentro de una nueva era de poder.
Traductor: DeepL Traductor

