Vaya, qué historias con tus rottweilers.
Es impresionante cómo cada uno tiene su propia personalidad tan marcada.
Me imagino que recoger lo que dejan no es la tarea más agradable, pero entiendo perfectamente lo de las moscas, también me desesperan.
Y lo de las bolsas de plástico, qué susto debe ser encontrarte con eso.
En verdad se ve hermoso en la foto.
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