Me pongo a pintar la casa de recuerdos que llenan todos los rincones de la casa. Puedo recordar aquellos tiempos donde me sentaba a pintar los lienzos, con esas ganas de aprender y expresarme en diferentes formas. Todo se me hacia espacios por llenar, letras por compartir y pinceladas por transmitir.
Tome clases porque deseaba sacar este mundo interior con cada trazo. Mis iniciales quedaron allí plasmadas MST María Sacramento Tornero.
Cada linea le da sombra y forma el conjunto al trazado, un juego de luz y en cierta forma color a nuestra vista, que termina redondeando las formas. Trazos gruesos, trazos finos llevan a traer esas formas que miramos.
Deje de pintar cometí una locura, embarazada encerrada en una habitación con pinceles de colores, aquel olor me dejo rastros de aborrecimiento instantáneo, que me duro unos cuantos años. No toleraba el olor a Oleo.
Sin embargo logre trazos de enseñanza y técnicas con estilo puntual. Desgarros del pincel que en su puntadas deja huellas con su trazo. Si lo sé soy una mezcla extraña de querer experimentar todo letras, pintura y color. Luego encuentro en la fotografía un arte que atrapa otro arte. Es esas ganas de conocer todo y no dejar nada sin aprender.
Los espacios se vuelven divinos tesoros para dejar enseñanzas.
Este texto corresponde a mi participación en el reto diario del amigo @latino.romano y @mariannewest
ENGLISH VERSION
I begin painting the house of memories that fill every corner of it. I can remember those times when I would sit and paint on the canvases, with that desire to learn and express myself in different ways. Everything seemed like spaces to fill, letters to share, and brushstrokes to convey.
I took classes because I wanted to bring out this inner world with every stroke. My initials, MST María Sacramento Tornero, were captured there.
Each line adds shade and forms the whole of the layout, a play of light and, in a way, color for our eyes, which ends up rounding out the shapes. Horrid strokes, fine strokes lead to those shapes we see.
I stopped painting. I did something crazy, pregnant, locked in a room with colored brushes. That smell left traces of instant hatred in me, which lasted for several years. I couldn't tolerate the smell of oil paint.
However, I achieved teaching strokes and techniques with a precise style. Tears of the brush that leave marks on its tips with its stroke. Yes, I know, I'm a strange mix of wanting to experience everything: letters, painting, and color. Then I find in photography an art that captures another art. It's that desire to know everything and leave nothing unlearned.
Spaces become divine treasures for teaching.
This text corresponds to my participation in the daily challenge of my friend @latino.romano, @wakeupkitty, @felt.buzz and @mariannewest
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