Tienes razón, pierdes el alma cuando dejas de ser tú y cuando tu identidad se diluye y desaparece en el ámbito de la necesidad, y te vendes por dinero, para cubrir las necesidades de la vida.
Imagino que además de la pérdida del alma, viene el enorme cargo de consciencia, de sentirse, por un lado, tranquilo, por tener tranquilidad económica, y por el otro extraviado, por haberse perdido a uno mismo.
Me gustó mucho el texto.


