Mi querida, tantos buenos momentos que tuvimos con los juegos de mesa y debo reconocer que mis hijos aún disfrutan de algunos. A Dios gracias por eso, porque en este siglo muchas cosas buenas se han ido perdiendo. Incluso mi hijo mayor compró varios juegos de mesa en diciembre y el 31, después de recibir el año nuevo iniciamos una partida de monopolio, entre los tres; mis dos hijos y yo 🤗
Un abracito bella @sacra97
