No sé por dónde empezar…
Ayer falleció un amigo, un hermano, un compañero de vida, y mi corazón está destrozado. Hay un sentimiento dentro de mí que no lo cree todavía; es algo inexplicable. Solo tenía 24 años, y aún no puedo entender que ya no esté aquí.
Siento una mezcla de incredulidad, tristeza y vacío que no sé cómo describir. Todo parece demasiado injusto, demasiado rápido, demasiado real. Los recuerdos compartidos, las risas, las conversaciones profundas, todo se siente ahora como un tesoro que se volvió frágil de la noche a la mañana.
No tengo fuerzas para ordenar mis pensamientos, ni para poner un cierre a este dolor. Solo sé que duele, duele en cada latido del pecho, y que necesito escribirlo, aunque las palabras sean torpes frente a lo que siento.
Amigo mío, donde quiera que estés, espero que sientas cuánto te extrañamos y cuánto significaste en nuestras vidas. Mi corazón está roto, pero tu recuerdo seguirá siendo un faro que ilumina los días más oscuros.

Quiero agradecer a @cathyyarrow y a su esposo @bradleyyarrow y sobre todo a mi esposo @valderalazaro que gracias a ellos puedo desahogarme día día y que conozcan mi historia
