¡Hola, @sacra97, ante todo, Feliz Año✨🥂!
Qué reflexión tan genuina nos compartes. Me sentí muy identificada cuando mencionas ese cambio de ritmo: pasar de los desayunos escolares y el ajetreo constante a este silencio que, aunque a veces aturde, también nos enseña a escucharnos de otra forma.
Es muy valioso lo que dices sobre el equilibrio. A veces la tecnología, con sus grupos de WhatsApp, nos da una falsa sensación de compañía que termina agobiando, y me encantó tu solución de salir al jardín a conversar con los vecinos; es rescatar lo humano y lo tangible sobre lo digital. Como bien dices, no estamos diseñados para la soledad absoluta, pero aprender a 'estar con nuestros pensamientos' en la naturaleza o en lo cotidiano es una herramienta de supervivencia emocional maravillosa.
Gracias por compartir tu historia y recordarnos que, aunque el nido cambie, siempre podemos encontrar nuevas formas de conexión. ¡Un abrazo! 🤗