Sin duda suele pasar, yo tengo un primo que quemaba todo, ya creció y reconoce que era peligroso en extremo, las llamas le fascinaban.
Yo me queme las manos una vez por accidente nada grave, ayudaba a mi mamá a ponerle quesosen a la nevera y mi hermana prendía el horno con el acostumbrado papelito y lo lanzo hacia atrás y yo estaba detrás que iba a lavarme las manos porque me cayó querosen. Por suerte estábamos en la cocina y mi hermana me puso un trapo y metió mis manos en un chorro de agua. Un gran susto, le tengo mucho cuidado a la candela.
Agradecida por tu apoyo y comentario.
Un abrazo.