¡Dramático!
Ya me contó Mercedes cómo te atrapó en sus brazos, librándote un gran coscorrón. Corriste con mejor suerte que yo. La primera vez que manejé un aparato de esos fue la última. Solo el operario supo que había sido yo quien le hizo a la pared los dos agujeros, pero no me lo volvió a prestar.
👍 Gran relato.