Me gusta como lo llevaste a lo cotidiano, y estoy completamente de acuerdo contigo, la voluntad no aparece de la nada, se entrena día a día con decisiones pequeñas.
Y son esos pequeños actos los que terminan preparándonos así cuando llegan las adversidades fuertes, no improvisamos el carácter… sino que lo ponemos en práctica.
Gracias por tu comentario, te dejo un gran abrazo ;)