Muchas veces escondemos dolores y expresiones para no parecer vulnerables en este nuevo mundo de risas y selfies.
Lo cierto es que quien más nos alegra es quien más puede dañarnos.
Como dice una de mis canciones favoritas, ...amores que matan, nunca mueren...
Pero no dejemos de construir puentes. Porque cada gesto de amor (cualquiera sea) es un recomienzo, un atardecer recurrente, premonitorio.
No nos cansemos de amar.
Hola hermano.
Me alegran mucho tus letras.
Por un lado, solo acotar no hablo de sonrisas como máscaras, que para nada son reflejo del amor, sino de sonrisas genuinas portadoras precisamente del amor al otro y a uno mismo.
Por otro, pienso que amores que matan, no son amores hermano, es ilusión dañina que lleva al dolor y la muerte. El amor no puede estar ligado al dolor ni la muerte, sino a la vida.
Y sí, ¡es preciso continuar construyendo puentes!
¡Gracias por tus palabras hermano!
¡Abrazos de luz!
Un hurra por lo auténtico y genuino...!!! Mucho necesita este mundo de lo puro.
Abrazos.
Aplaudo tus palabras. En efecto, ¡el mundo precisa de lo positivo, lo puro, lo genuino, lo real!
¡Abrazos de luz agradecidos!
No hermano, soy yo quien cometió un error al no precisarlo como debía. Lo importante es que captaste y apoyar lo positivo.
¡Abrazotes!