Si eres de habla hispana, la versión en español es mejor para ti; debes hacer clic 👉 AQUÍ
From words to deeds.
Sitting in front of my suitcase in this flat in Madrid, the influence of English plays tricks on me. In London, everything was “eliminated”: eliminate waste, eliminate options. But when I try to translate that sterility into Spanish, I notice that something is lost. “Eliminate” is a definitive, almost martial act. If I delete a file from my computer, I want it to leave no trace; if a doctor eliminates an infection, he saves a life. It is an eradication, a complete erasure from the fabric of reality.

Thanks to the Banana Geminis 3 app for bringing my idea to life in this image.
However, as I empty the drawers, I understand the beauty of “discarding”. I am not erasing the existence of these torn socks or that love letter that no longer burns; I am simply removing them from my present. Discarding implies a judgement on usefulness, not on existence itself. It is a manual and dignified gesture: letting go of what is no longer useful.
Yesterday, a friend said to me, ‘You should delete those memories.’ I shuddered. I don't want to erase them as if they were a computer virus; I prefer to discard them, leave them in the bin of what once was, allowing them to continue to exist in some landfill of the past. Intercultural confusion leads us to believe that they are synonymous, but the difference is vital. While we eliminate hunger or debt so that they cease to exist, we discard plastic packaging or an obsolete idea because they no longer belong to us.
In this forced bilingualism, I learn that eliminating is for what hinders the system, and discarding is for what has already fulfilled its cycle. Today, I choose carefully: I eliminate noise by closing the window and discard guilt to walk lightly.
Come and participate, there's still time. You can find all the information daily in the #Freewritehouse Community. Specifically, today's prompt post:
PROMPT: «eliminate»

Cover of the initiative.

Dedicated to all those writers who contribute, day by day, to making our planet a better world.


Del Dicho al Hecho
Sentado frente a mi maleta en este apartamento de Madrid, la influencia del inglés me juega una mala pasada. En Londres, todo se «eliminaba»: eliminate waste, eliminate options. Pero al intentar trasladar esa asepsia al castellano, noto que algo se rompe. «Eliminar» es un acto definitivo, casi marcial. Si elimino un archivo de mi ordenador, busco que no deje rastro; si un médico elimina una infección, salva una vida. Es una erradicación, un borrón absoluto en el tejido de la realidad.

Gracias a la app Banana Geminis 3 por plasmar mi idea en esta imagen.
Sin embargo, mientras vacío los cajones, comprendo la belleza de «desechar». No estoy borrando la existencia de estos calcetines rotos o de aquella carta de amor que ya no arde; simplemente los estoy apartando de mi presente. Desechar implica un juicio sobre la utilidad, no sobre la existencia misma. Es un gesto manual y digno: soltar lo que ya no sirve.
Ayer, un amigo me dijo: «Deberías eliminar esos recuerdos». Me estremecí. No quiero borrarlos como si fueran un virus informático; prefiero desecharlos, dejarlos en el contenedor de lo que ya fue, permitiendo que sigan existiendo en algún vertedero del pasado. La confusión intercultural nos hace creer que son sinónimos, pero la diferencia es vital. Mientras que eliminamos el hambre o una deuda para que dejen de ser, desechamos el envase de plástico o una idea obsoleta porque ya no nos pertenece.
En este bilingüismo forzado, aprendo que eliminar es para lo que estorba al sistema, y desechar es para lo que ya cumplió su ciclo. Hoy, elijo con cuidado: elimino el ruido cerrando la ventana y desecho la culpa para caminar ligero.
Ven y participa; aún estás a tiempo. Toda la información la podrás encontrar cada día en la Comunidad #Freewritehouse. Específicamente, el día de hoy, aquí la publicación del prompt:
PROMPT: «eliminar»

Portada de la iniciativa.
Dedicado a todos aquellos que, día a día, con su arte, hacen del mundo un lugar mejor.





