Expertos en lo ajeno • Experts in other people's things

in Freewriters7 days ago

Imagen De Mi Autoría Generada Con Google Gemini

Debería divorciarse...

Dijo mi hermano con la boca llena de hamburguesa y señalando a la televisión. Estaba transmitiendo la noticia de otra pareja famosa que se separaba. Todo un revuelo, una de esas noticias que se vuelven el pan nuestro de cada día.

Y ahí estábamos nosotros, lo mas expertos en vidas ajenas, repartiendo sentencias como si fueran cartas en una mano de blackjack.

Yo me quedé callada, porque me acordé de mi mamá, cuando, en esa misma mesa y con lagrimas en los ojos nos dijo que ya no podía más. Ninguno le dijo deberías divorciarte, de hecho ninguno dijo nada. Mi hermano miró el plato, mi papá se levantó y se fue al cuarto y yo hice como que no entendí nada.

Es que opinar cuando el dolor es de otro es muy fácil, ¿cierto.

Definitivamente la lengua corre más rápido que el corazón, lo que pasa es que decimos que lo deje, que se vaya, que no le aguante una mas, como si romper una vida fuera cambiar de zapatos. Pero cuando la situación te parte la mesa en dos, cuando hay fotos en las paredes y silencios que pesan más que las desaveniencias, ahí se complica la cosa.

Las hamburguesas se fueron acabando mientras seguíamos hablando de la pareja famosa que ni sabe que nosotros existimos. Pero nadie mencionó a mi mamá, nadie pidió perdón por haberla dejado sola ese día, nunca. Ni siquiera yo.

Y me dio rabia, no por los famosos, sino por nosotros, por lo rápido que somos para dictar sentencia y lo lentos que somos para abrazar cuando el juicio se sienta a cenar en nuestra mesa.

Bueno, supongo que es más cómodo masticar que tragarse la culpa.


Me gustaría invitarte a participar en esta dinámica diaria.

Puedes participar aquí...

Invito a: @ungrancuento @lazzvi @silveiragca82


🇬🇧 English Version

Image created by me using Google Gemini

"She should get a divorce..."

My brother said, his mouth full of hamburger, pointing at the television. It was showing the news of another celebrity couple separating. Quite a fuss, one of those stories that become our daily bread.

And there we were, the experts on other people's lives, handing out judgments like cards in a blackjack game.

I stayed quiet because I remembered my mom, when, at that same table, with tears in her eyes, she told us she couldn't take it anymore. None of us told her she should get a divorce; in fact, none of us said anything at all. My brother looked at his plate, my dad got up and went to his room, and I pretended not to understand.

It's so easy to give an opinion when someone else is hurting, isn't it?

The tongue definitely runs faster than the heart. We tell her to leave him, to go, to not put up with him anymore, as if breaking up someone's life were as simple as changing shoes. But when the situation divides you completely, when there are photos on the walls and silences that weigh more than disagreements, that's when things get complicated.

The hamburgers were disappearing while we continued talking about the famous couple who don't even know we exist. But no one mentioned my mom, no one apologized for leaving her alone that day, not once. Not even me.

And it made me angry, not for the celebrities, but for us, for how quick we are to pass judgment and how slow we are to offer a hug when judgment sits down to dinner at our table.

Well, I guess it's easier to chew than to swallow the guilt.


I'd like to invite you to participate in this daily activity.

You can participate here...

I invite: @ungrancuento @lazzvi @silveiragca82

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La realidad de este mundo. Vivir años crear una familia y echar todo abajo. No es fácil divorciarse cuando se llego hasta ahí.

Ciertamente, esa es, creo, una de las decisiones mas difíciles de tomar.

Gracias por leer, te dejo un gran abrazo ;)

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Es increíble cómo a veces somos tan rápidos para juzgar las vidas de otros, especialmente cuando no estamos involucrados directamente.
Parece que es más sencillo opinar desde afuera, donde no se siente el peso real de las emociones, los recuerdos y las decisiones difíciles.
Es cierto que cuando el dolor toca nuestra puerta, las palabras se vuelven nudos en la garganta y el silencio se convierte en una forma de escape.
Ojalá podamos aprender a ser más empáticos, a estar presentes para quienes nos necesitan y a no dejar que el orgullo o la incomodidad nos silencien cuando lo que realmente hace falta es un abrazo o una palabra de apoyo.
Saludos.

!ALIVE
!BBH
!UNI

En algún momento de nuestras vidas debemos conectar el corazón con la lengua.. al fin y al cabo el juicio ligero siempre pasa factura, y cuando llega ese momento duele el doble.

Un gran abrazo bro ;)